El precio entra por el albarán, no a mano
Si el albarán trae un precio distinto, Lincom avisa y enseña qué platos cambian antes de aceptarlo. Con un clic se actualiza el ingrediente, y como el escandallo apunta a él y no a una cifra copiada, el food cost de cada plato que lo lleva se recalcula. Si fue una mala lectura, se descarta o se deshace.
